• Inicio
  • Blog
  • El crecimiento en los viajes por Ignacio Maldonado

El crecimiento en los viajes por Ignacio Maldonado

Miércoles  11 de febrero  2026

Febrero, para muchas familias, es sinónimo de viajes familiares. Detestables viajes familiares si eres adolescente y, en realidad, querías quedarte en casa con tus amigos o, al menos, no pasar horas cuidando a tus hermanos chicos rumbo a la playa. Pero bueno, como los adultos son los que mandan, no queda otra que subirse al auto, mirar por la ventana y aceptar el destino. Aunque, pensándolo bien, siempre existe la posibilidad de que ese viaje termine convirtiéndose en una buena historia de verano.

El cine ha entendido muy bien esa idea: viajar no solo implica moverse de un lugar a otro, sino también crecer, equivocarse y mirarse con un poco más de honestidad. En este artículo te dejamos tres películas —quizás obvias, pero profundamente efectivas— para esos días en que no tienes muchas ganas de hacer nada. Porque, aunque no lo parezca, viajar (incluso obligado) casi siempre deja algo.

Aquí les dejamos 3 recomendaciones:

Little Miss Sunshine (2006)

Una familia disfuncional cruza Estados Unidos en una destartalada combi para acompañar a la pequeña Olive a un concurso de belleza infantil. Lo que comienza como un viaje caótico se transforma en un proceso de crecimiento colectivo, donde cada integrante enfrenta frustraciones, derrotas y afectos no resueltos. Una comedia sensible que usa el camino como espacio de aprendizaje y aceptación.

Stand by Me (1986)

La más clásica de la lista. Basada en una novela de Stephen King, narra la historia de cuatro amigos que emprenden una caminata por los alrededores de su pueblo tras el rumor de que el cuerpo de un joven desaparecido ha sido encontrado. Ese breve viaje marca el fin de la infancia y el inicio de una conciencia más adulta sobre la pérdida, la amistad y el paso del tiempo. Una historia mínima que captura con precisión el momento exacto en que crecer se vuelve inevitable.

Into the Wild (2007)

Esta película está basada en hechos reales, lo que le da una capa más de existencialismo. Tras graduarse, un joven decide abandonar a su familia disfuncional (por decirlo de forma suave) y sus lujos para desprenderse de sus pertenencias y recorrer Estados Unidos en busca de una existencia más auténtica, intentando llegar a Alaska. El viaje se convierte en una experiencia de aprendizaje radical, donde la libertad, la soledad, como también las personas que encuentra en el camino y la naturaleza funcionan como maestros. Una película sobre el impulso juvenil de romper con todo para intentar encontrarse a uno mismo, aunque no siempre sale bien, te enseña que la felicidad no está completa si no tienes a nadie con quién compartirla.

Sabemos que existen muchas más películas que combinan viajes y crecimiento personal, pero elegimos estas porque sus reflexiones aparecen justo cuando deben hacerlo. Ya sea en un verano familiar, una escapada con amigos o incluso en la soledad, estas historias nos recuerdan que los aprendizajes no siempre se buscan: a veces simplemente ocurren en el camino.

Ignacio Maldonado

Creador de Onda Cine

Fotografía portada: Película «Into the Wild»

Fotografía: Película «Little Miss Sunshine»