En una carta a su amigo Oskar Pollak, Kafka se refiere a la importancia de esos libros que son capaces «de romper el mar congelado que tenemos dentro». A partir de esta premisa, Felipe Reyes reúne en este libro ensayos y crónicas en los que explora diversos aspectos de obras y autores como Gabriela Mistral, Samuel Beckett, Alberto Romero, Pier Paolo Pasolini, Henri Michaux, Juan Emar, Severo Sarduy, entre otros. Romper el mar congelado da cuenta de un oficio y una praxis que se funda en una pregunta permanente que impulsa la escritura, en una búsqueda que se desplaza por diversos temas: desde las implicancias del callejeo o la irrupción de los bohemios como categoría literaria, el diario de vida (y de muerte) o la lectura interrumpida, inconclusa, como un acto de preservación del propio hábito.